domingo, 24 de febrero de 2013


ORGANIZACIÓN DE LA DISCIPLINA Y EDUCACION  MORAL



Esta lectura menciona que la escuela como órgano de educación tiene como finalidad esencialmente moral el perfeccionamiento del individuo para acercarlo a un ideal superior de humanidad.  La escuela en su sentido tradicional respondía a una concepción basada en la comunicación de normas y principios como reglas de conducta a los maestros y alumnos.

La conducta se complementa mediante la enseñanza de los principios morales lo que en el programa tradicional recibe el nombre de Instrucción moral y cívica
Doble finalidad: Que los niños adquieran un conocimiento teórico de ideas morales y que mediante este conocimiento se influya en su conducta y en sus acciones dentro y fuera de la escuela se basaba en el ejemplo de grandes figuras históricas: de los héroes, de los mártires y los benefactores de la humanidad.
 La enseñanza no puede incluirse entre los medios de la educación moral. No es la instrucción un elemento decisivo de la educación moral aunque sea un instrumento de ella.

a escuela debe dotar al niño de la capacidad y los medios culturales que son precisos para capturar por su propio esfuerzo y de acuerdo con sus propias necesidades individuales y sociales un concepto moral, que no deberá ser impuesto sino de arraigarse a la conciencia por un proceso de elaboración interior. La escuela deberá procurar estimular al alumno, favorecerlo no con la imposición sino con sugestiones indirectas de su propio ambiente y desarrollando en el niño capacidades criticas.

Existen otros dos medios de educación que deben tomarse en cuenta. Una de esas influencias la ejercen los demás niños que despiertan un tipo de respeto mutuo.  También tiene mucho que el medio social y familiar que actúa sobre la conducta del niño decidiendo las posiciones morales.

La acción de la escuela para no perder su eficacia debe formar parte del mundo en que vive y contribuir a la formación de los valores morales no imponiéndolos sino marcando jerarquías.  La escuela debe crear una atmósfera social que no solo permita sino que estimule el desarrollo social natural de los sentimientos y el carácter del niño, haciendo nacer en el un concepto propio de sus deberes y derechos dentro de la comunidad escolar en que vive.




Evolución y concepto actual de disciplina: Es la manifestación externa más característica de la vida de la escuela. Es la disciplina la que da el tono al ambiente escolar y la que influye en la educación de los niños.

Según el sistema disciplinario que el maestro adopte hará posible el desarrollo normal de la naturaleza del niño o creara obstáculos que desvíen y perturben para siempre el desarrollo de la educación.   

Hay dos clases disciplina: Una llamada disciplina externa y disciplina interna.

Disciplina coactiva. Premios y castigos: Aspira a garantizar el orden exterior u orden material de las clases, impuesta a los niños por agentes externos ajenos a ellos: padres, los maestros, las personas mayores se basa en la actualidad.
También es llamada heterónoma o coactiva: Los niños han de guardar silencio, han de estar quietos en sus manos, han de escuchar las elecciones de los maestros hay que evitar que sus movimientos perduren el orden de la clase.
La disciplina externa tiene como medios eficaces de su acción sobre los escolares premios y castigos, lleva implícita la sanción.  Además de los castigos corporales que causan dolor físico existen castigos de carácter moral: La privación de la liberta, lastimar el amor propio, la prohibición del juego etc., son medios de castigar  al niño.

Los premios igualmente al proponerse estimular lo que consideran falsamente es la aplicación, la obediencia, el silencio, la quietud, satisfacen los instintos primarios de la infancia: como el orgullo el amor propio etc.

Según Dewey: La escuela nueva rechaza como organización disciplinaria todo sistema de premios y castigos, ni el castigo trasforma al niño, ni menos el premio ejerce una influencia sobre el niño, proclama que no hay mas disciplina que la interna, respetuosa de la naturaleza del niño.

La disciplina depende de la iniciativa, inteligencia y habilidad del maestro.  El maestro conserva su autoridad, dignificada y elevada si evidencia ante sus alumnos virtudes excepcionales. En tal caso solo se debería dar una preferencia a los necesitados de atención y de influencia generosa.   Decir la verdad será el máximo beneficio moral de los alumnos.  Finalmente el maestro, director e inspector debe de prepararse adecuadamente para convertirse en orientadores especializados de los padres en los auxiliares más efectivos, eficaces y concientes.